Significado y características de la guerra entre los siglos XI al XV y su influencia en los grandes conflictos geopolíticos del occidente medieval.
Resumen.
El artículo estudia las características, evolución y analiza la guerra durante
El propósito de este artículo es propiciar el diálogo y despertar el interés de los pedagogos, alumnos, y de aquellas personas que posean un interés sobre esta temática o indirectamente con el ámbito educativo en la actualidad. Concluimos con recomendaciones para los lectores que estén genuinamente interesados en asumir la responsabilidad que implica abordar un rol de justicia social y mental con respecto a la guerra.
Palabras claves: Edad Media-guerra-ideología-iglesia-mentalidad-conflicto.
La guerra, palabra que nos refleja periodos de gran decadencia de la humanidad, un significado lleno de contraste, que refleja la ambición del hombre; reflejo de esta guerra se ve en el periodo de
Concepto de guerra en forma general.
¿Por qué la guerra?, preguntó Einstein.
“Porque el hombre es como es”, respondió Freud.
“Lo más que podemos hacer es esperar a que
La guerra a lo largo de la historia ha significado cambios en todos los ámbitos (sociales, políticos, económico, etc.); ha transformando a la humanidad y su contexto, provocando efectos que perduran o dejan su legado a través de los tiempos. La guerra conjetura el enfrentamiento organizado de grupos humanos armados, cuyos primeros propósitos son controlar recursos naturales o humanos, manejando las concepciones mentales y representaciones que la legitiman, produciéndose por múltiples causas, las que suelen estar el mantenimiento o el cambio de relaciones de poder, dirimir disputas económicas o territoriales.
“…,siempre han existido(guerra)algunas culturas donde es desconocida o incomprendida; pero bajo cualquier condición de organización social económica o política-sin que importen las diferencias de estructura familiar, costumbres en la educación y crianza infantil u otras normas sociales-las personas libran guerra de manera bastante regular”
La guerra es algo inevitable en la naturaleza del hombre, este desde sus comienzos ha librado con conflictos al vivir en comunidad, la existencia de diferencia a conllevado a disputas o enfrentamientos, tanto entre grupos colectivos o en forma individual, la historia de nuestra humanidad nos lleva al conflicto intergrupal armado extremadamente poderoso, es por ello que nada de lo que el hombre haga o deje de hacer para evitar la guerra ha de surgir efecto alguno. En el caso de la religión esta no ha podido controlar ni impedir la guerra, transformándose en una experiencia universal que comparten todos los países y todas las culturas.
Según Sun Tzu "La guerra es un asunto de importancia vital para el Estado, es la provincia de la vida y de la muerte, el camino que lleva a la supervivencia o a la aniquilación. Es indispensable estudiarla a fondo" El conflicto de la guerra es un instrumento político, económico, militar y social al servicio de un Estado u otra organización con fines de legitimación del poder y control sobre sus nuevas fronteras, recurriendo al uso de las armas. El ideal de guerra trae aparejado un sentido de progreso, lucha y el antagonismo de la humanidad; en abstracto, con su asimilación a la muerte y exterminio, constituye el punto de inflexión de los ciclos biológicos, en un sentido de algo natural. A pesar de los costos de la guerra, tanto humanos como monetarios, han sido una base fundamental para la instauración de regímenes, estados, límites y legitimación del poder; en donde es impuesta por los gobernantes o clases gobernantes para distraer a los ciudadanos de sus problemas locales. Se va a la guerra para obtener los bienes y las posesiones de otros. En una posición psicología los conflictos bélicos polarizan la percepción mental de la realidad, fomentando un estado mítico que divide el mundo entre "buenos" y "malos", es un ingrediente inevitable del proceso de socialización.
Significado y rol en la edad media.
La guerra constituye en el Medioevo (como también ha prevalecido en la historia) una forma ideológica de enfrentar la realidad y de justificar el orden social y religioso imperante en la sociedad, constituyendo los modos o formas de vivir entre los mitos existentes y la extrema violencia, de un período de grandes dificultades y luchas constantes entre los distintos grupos del continente europeo.
La sociedad se mueve entre concepciones de poder y luchas por la supervivencia y control territorial. Eso se ve reflejado en la propia estructura social del sistema feudal, donde una clase sustenta el poder temporal y otra el espiritual, mientras que otros deben mantener a las otras clases mediante su trabajo. Cualquier cambio del sistema significaba también un cambio en la propia ordenación divina, o sea que la guerra se ve influida también por asuntos de creencias y mitos construidos por la sociedad y constituyendo la iglesia como el principal organismo durante todo el período, controlando aspectos de justicia y moral en relación a las luchas que se podrían realizar especialmente durante la consolidación de la iglesia y el establecimiento del feudalismo.
De cierta forma se tenía que legitimar los conflictos bélicos, la presión del período ameritaba una justificación. La nobleza legitima su poder político y económico mediante el uso de la violencia y la fuerza que realiza a través de la guerra, respaldado por la propia iglesia. Según Francisco García la edad media se mueve dentro de dos grandes rangos principales; una es una concepción religiosa y la otra es una concepción jurídica, dos de las grandes excusas para legitimar la guerra.
“La necesidad de disculpar y potenciar una actividad que en si misma era considerada como perniciosa, aberrante y pecaminosa, acabó generando un complejo entramado de representaciones mentales y cristalizando en una verdadera ideología que en muy buena medida, fue forjada por hombres de iglesia.”
No obstante la guerra también fue objeto de conflicto y discusión acerca de su legitimidad en cuanto al nivel de violencia ejercida, destrucciones y crímenes que se desarrollaron y que no se compatibilizaba con el ideal cristiano de buena convivencia entre los seres humanos. Sin embargo esta tiende a ser inevitable en una sociedad tan jerarquizada y segmentada, en donde la lucha por sobrevivir se enmarca en un conjunto de pueblos tan diferenciados tanto al interior de la comunidad cristiana y en especial al exterior de las fronteras del occidente medieval. Una sociedad que se nutre del botín tan importante de la gloria del poder y sometimiento, beneficiándose económicamente, tanto en
La sociedad se mueve dentro de dos tipos de conflictos y representaciones mentales del periodo. La primera denominada “Guerra Santa” tiene que ver con el fundamento religioso que justifica o anima un conflicto desde el punto vista religioso, valiéndose de la cosmovisión teocéntrica de la sociedad, encontrando en ella su respaldo, otra justificación según la concepción jurídica tiene que ver con la denominada “Guerra Justa” que significa la legitimidad que le asiste a una sociedad o nación a emplear la fuerza en determinados supuestos en lo que la violencia deviene en un recurso necesario, normalmente el último para restablecer un derecho violado, recuperar un territorio invadido o vengar un daño recibido.
Si reflejamos esto en los conflictos bélicos existentes durante el período de los siglos XI al XV el concepto de
Es algo arraigado con la propia existencia del hombre como se ha mencionado al principio, ni la religión ha podido evitarla, la iglesia católica trato de restringir la guerra en ciertos períodos, no obstante fracasó en el intento ya que los conflictos eran algo recurrente en esta sociedad. “La religión organizada no sólo ha sido incapaz de evitar la guerra, sino que no ha podido controlarla ni impedir cualquier tipo de acción militar una vez comenzada. En palabras de un manuscrito medieval, el Zohar, cuando los hombres están en guerra, ni siquiera los espanta la ira de Dios.”
Como se mencionaba la guerra era un fin para alcanzar logros y prestigio dentro de la sociedad medieval; era una forma de vida para algunos, para otros una forma de santificar su alma, moviéndose en razones económicas, por encima de la ideología o la religión. Sin ella no se podría entender el proceso de identidad de una cultura ni la posterior configuración de verdaderos estados nacionales.Según Eduard Perroy existía una “mentalidad apropiada para buscar riesgos, los provechos y el honor de combate, una natalidad superior a los ingresos menguantes de las familias” que buscaron en la guerra una forma de alcanzar un lugar privilegiado en la sociedad.
La guerra la construye socialmente la clase dirigente, para no tomar en cuenta o disminuir el grado de importancia a los problemas locales (segmentación entre la clases alta y baja), la gran ventaja o riqueza que se adquiría por la guerra se la confería a la clase alta, mientras tanto la población mayoritariamente pobre sigue con su precariedad de vida (nueva entrada de impuestos), otorgando de esta forma legitimidad al poder de la clase dominante. La participación de la iglesia fue un punto de táctica por parte de ella, el cristianismo, su difusión y el sometimiento a las nuevas fronteras.
“La guerra ha entrado en el mundo con Caín y Abel y desde entonces se ha ramificado entre el bien y el mal. Empezarla no es bueno. Por eso se ha instituido al noble y muy distinguido estado de la nobleza; para proteger y defender al pueblo, que es el más ordinariamente castigado por la plaga de la guerra y para devolverle su tranquilidad.”
Prevaleciendo la guerra como medio de legitimación social del poder y control durante todo el período, característicamente en la etapa feudal donde la guerra era ejercida por los llamados caballeros, mientras que durante la consolidación de las monarquías feudales ese poder de defensa pasaría a los príncipes locales.
Evolución de la guerra: desde el ideal caballeresco a la formación de los ejércitos profesionales.
La guerra feudal y el ideal caballeresco.
La guerra a través del tiempo va yaciendo diferente y a medida que la sociedad se transforma también lo hace los conflictos bélicos. Las condiciones políticas y económicas de Europa terminaron durante el siglo XI consolidando el régimen feudal donde la vida fue principalmente rural, la vida en las ciudades fue inmensamente menor y el comercio y la industria se contraen al punto de disminuir el poder e influencia del estado siendo sustituido por gobiernos locales dirigidos por los denominados señores feudales. La iglesia como a lo largo de la época ampara el sistema e instaura las llamadas tres órdenes donde cada estamento debe cumplir un objetivo en esta sociedad. Estos son los que “rezan” ejercido por la iglesia, “los que luchan” que defienden al pueblo ejercido por los caballeros (guerreros) y los que trabajan ejecutados por los campesinos. Es la nobleza quien ejerce la guerra y la transforma en su principal componente de poder ante la estructura campesina. “…el ejército feudal era la jerarquía feudal organizadas por lazos de fidelidad y estrictamente estratificada según los grados de nobleza” (Durant, W. 1956). Según el propio autor “el feudalismo surgió como una organización militar de una atribulada sociedad agrícola: sus virtudes era marciales más que económicas.”
Del mismo modo con lo mencionado por el autor J. Huizinga, quien argumenta que la guerra tradicionalmente es entendida por razones económicas y políticas, y que en realidad sirven mucho para entender las luchas de poder y sobre los territorios, pero que también la guerra tiene que verse inevitablemente desde un punto de vista psicológico-político, de estructuras mentales propios del periodo:
“En la época puramente feudal vence por todas partes pequeñas guerras locales en que no cabe descubrir otro motivo económico que la envidia del uno por los bienes del otro. Sin embargo no sólo por los bienes ajenos sino que con menos vehemencia por el propio honor. El orgullo de familia y la sed de venganza, la lealtad apasionada por parte de los súbditos, son impulsos entonces perfectamente primarios.”
La guerra en este periodo se caracteriza por ser desordenada, sin estructura y más bien privado, constituía “un proceso crónico de incursiones y correrías aisladas y diseminadas sobre un gran territorio”, o sea que era una manifestación ejercida por cada señorío en pro de sus propios beneficios. Otro aspecto que se debe destacar es que la guerra toma elementos muy característicos del período que son perfectamente expresados en la estructura feudal y que se reflejan notoriamente en el ideal caballeresco propio de la nobleza señorial, que fue el principal actor de la guerra durante el período. Como la nobleza estaba encargada de la guerra fueron los caballeros quienes ejercieron ese oficio, y fueron los principales representantes en los conflictos bélicos, considerando que la clase caballeresca pertenecía a la nobleza. Su motivación al conflicto radica principalmente en la búsqueda de prestigio y honor en esta difícil sociedad y su idealismo está fuertemente influido por el discurso de la iglesia sobre por una parte por valores éticos y morales como el honor, la valentía y la compasión y por otro lado la violencia hacia los infieles que fue manifestado en las incursiones hacia el oriente durante las cruzadas. Y Aquí se pude objetar también sobre la localia (disputas locales), resaltando las cruzadas como un conflicto de mayores proporciones y de un espíritu supuestamente religioso, amparado por la mentalidad social de la época.
En cuanto a la utilización de armas la caballería fue la principal herramienta empleada para combatir, armas que tenían un rol esencial y marcado de simbolismo e ideal caballeresco. El guerrero feudal usaba generalmente la lanza y la espada para batallar y la estrategia militar era principalmente defensiva, siendo las fortificaciones su principal resguardo. Como la guerra estaba controlada fuertemente por la iglesia, los conflictos locales fueron menores siendo sustituidos por los conflictos a grandes escalas como las cruzadas y que provocaron una mayor cantidad de muertes y problemas económicos, que a largo plazo influyeron fuertemente en la descomposición del sistema.
Una nueva forma de guerra en la consolidación de las monarquías.
Hacia el final de
El poder fue reemplazado desde los señoríos locales a nuevas entidades estatales o nuevas instituciones. A causas de que las fronteras no estaban claramente definidas provocó una seguidilla de conflictos entre estos reinos. “La imprecisión de las fronteras, las iniciativas de oficiales y súbditos de ambos campos, la liquidación de rescates abrían al campo disputas que con frecuencia eran nuevas causas de guerra.”
Desde el punto de vista militar la guerra adquiere caracteres nuevos; los antiguos caballeros fueron reemplazados por mercenarios que eran grupos de soldados profesionales formados para satisfacer las necesidades de la guerra en la época.
El crecimiento demográfico permitió que los marginados fuesen reclutados para la guerra, diferencia importante entre la guerra feudal donde la nobleza era solo quien accedía a realizar oficios militares. Sin embargo los mercenarios no suplían las propias necesidades del estado, ya que cuando no recibían el pago requerido podrían abandonar el ejército, por lo que fueron reemplazados finalmente por ejércitos profesionales, estos permanentes y financiados por el propio estado. Las armas evolucionaron al punto de incorporar nuevas tecnologías como el uso de la ballesta, y de la pólvora y el desarrollo de las armaduras metálicas más gruesas para el desarrollo defensivo.
“Estas armas influyeron sensiblemente en el modo de guerrear de la época. El impacto sobre la ciudad era devastador, tanto desde el punto de vista material como psicológico.”
Ahora la infantería adquiere importancia en relación a la caballería. Desde el punto de vista estratégico la guerra de los siglos XIV y XV trabajaba con emboscadas y sorpresas; era una guerra de incursiones y asaltos bandidos, sustituyendo en poco ese ideal caballeresco de enfrentamientos leales, pasando de ideales psicológicos/mentales a unos más práctico o concretos de lucha, conservándose la guerra como el medio de resolución de conflictos.
Desde el punto de vista ideológico en el occidente medieval, la guerra constituyó por una parte un sentido colectivo de identidad a un territorio ya que aquí no primaba los deseos individuales de gloria y fama como la de los caballeros nobles sino que de la propia comunidad, floreciendo el sentido de nacionalidad. “…se produjo un gran auge de sentimientos patrióticos y de las conciencias de pertenencia a una misma patria o pre-nacionales…Ante todo, la voluntad de vivir juntos en el mismo ámbito político y las reacciones y resistencias contra ataques e intervenciones tenidas por extranjeras.”
Esto sumado a la pérdida de influencia de la iglesia sobre los conflictos provoca que la guerra sea asumida por los gobiernos, desestimando la idea de las buenas relaciones entre los reinos cristianos, ya no lineándose en causas de religiosidad, sino una más bien política y fronteriza.
Influencia en los conflictos geopolíticos de los siglos XI-XV.
Las Cruzadas.
“Oh raza de los francos, raza amada y escogida por Dios…De los confines de Jerusalén y de Constantinopla llegan graves noticias de que una raza maldita, completamente alejada de Dios, has invadido violentamente las tierras de esos cristianos y las ha despojado valiéndose del saqueo y el fuego. Se han llevado una parte de los cautivos a su propio país y otra parte la han matado con crueles torturas. Destruyen los altares después de profanarlos con su impureza… ¿A quien corresponde, pues la labor de vengar esos agravios más que a vosotros…vosotros en quienes, ante todos, Dios ha conferido notable gloria en armas, gran bravura y fuerza para humillar las cabezas que os resisten? Aliéntennos las proezas de vuestros antepasados, la gloria de Carlomagno y vuestros otros monarcas…Alejase el odio de vosotros; terminen vuestras peleas. Emprended el camino que va al santo sepulcro; arrebatad esa tierra a una raza perversa y estableced allí vuestro dominio…”
La predicación hecha por el papa Urbano II para rescatar Jerusalén en manos de los turcos y marchar hacia Oriente a finales del 1095 desató unas series de respuestas colectivas hacia el llamado, que produjeron la salida de la población cristiana hacia Tierra Santa para luchar, constituyendo una de las grandes incursiones y conflictos de la plena Edad media, materializada en una serie de campañas militares que va transformar fuertemente la sociedad y estructura del occidente medieval.
Las expediciones realizadas desde finales del s. XI, llevo a la finalidad de reconquistar Jerusalén o llamada Tierra Santa. Surgió a base de unos concilios en el 1095, con un carácter eclesiástico, en el que el papa Urbano II convocó a la comunidad cristiana para frenar el avance de los turcos, justificando y legitimando su rol como un mensajero de Dios en la tierra, la convocatoria tuvo bastante éxito y es en donde
Ellas afectan a todo occidente, y son una expresión muy clara de la capacidad militar y política que tenía Europa en ese entonces. Las Cruzadas rebosan de causas y consecuencias. El hecho de que un papa proponga algo y tenga tanta influencia, da fe de lo que suponían el papa y
Las cruzadas significan la culminación de siglos de discusión sobre la verdad de las religiones que enfrenta a dos grandes fes que prevalecen en el medioevo; el cristianismo y el mahometismo cuya rivalidad, más bien ideológica termina por legitimar el conflicto entre ambas culturas. Sin embargo las cruzadas no solamente simbolizan concepciones religiosas o concepciones mentales sino que representan “todo el desarrollo medieval, toda la expansión del comercio y la cristiandad, todo el fervor de la creencias religiosas, todo el poder del feudalismo y brillo de la caballería”, que culminan o finalizan en una guerra de mas de doscientos años y que representa la imagen detallada de la sociedad occidental del periodo, que destaca todo el ideal cristiano propio de la consolidación de la iglesia, sumado a la afianzamiento de la estructura feudal y de ese ideal caballeresco. Representa además esa creencia en la superioridad de la cultura europea sobre las demás sociedades y el reconocimiento a los antiguos héroes defensores del cristianismo.
La causa inmediata de las Cruzadas es la existencia de un poder espiritual capaz de convocar a las fuerzas políticas y militares, conquistar Jerusalén como la cuna de la religión europea. Los cambios y conflictos que significo la amenaza Palestina, hizo interrumpir las rutas comerciales y de comunicación (XI). Las relaciones entre Bizancio y Occidente no eran muy buenas, pero aproximándose por una misma base cristiana, llegarían a luchar juntos contra el enemigo en las primeras cruzadas. Se va conformando el miedo europeo a la frontera islámica en
La guerra en este periodo se convirtió en un mecanismo de resolución de los conflictos geopolíticos, al mando de
Por lo tanto Las cruzadas fueron utilizadas como un medio para aminorar los problemas que comenzaron a surgir a base del crecimiento demográfico de la época, buscando en estas expediciones nuevos recursos naturales que sirvieran al mejoramiento de la calidad de vida, en donde prima intereses espirituales, materiales y ambiciones tanto individuales como colectivas, el uso de la violencia fue un medio justo de protección a la fe, que se veía amenazada por los Turcos.
El considerar la guerra justa fue implantado en ideales Psicológico de la época, con legitimidad del Papa, en suma de toda la iglesia y la sociedad, viendo en ella una oportunidad de superación. “La cruzadas se presentó en la conciencia de la época como un imperativo religioso, asumido por los diversos sectores de la cristiandad latina según su peculiar situación.”
Por lo tanto fue un conflicto que involucró a toda la sociedad pero que no tuvo un mismo significado igual para toda la población. Para el alto clero significaba estimular el entusiasmo colectivo y robustecer su autoridad a la comunidad cristiana. Para los que emperadores y reyes del período ( que eran los mismos que tenían el control económico de la sociedad) las cruzadas representaban la manera de legitimar su poder y obtener mayores beneficios económicos para su reino, mientras que para el pueblo podría constituir la manera de buscar oportunidades de mejorar sus situación en la sociedad, que a través de la luchas y muerte en los peligros de las cruzadas, por lo menos alcanzaría la gloria eterna que en la vida terrenal no podría obtener.
Guerra de los cien años (1337-1453).
Fue una serie de conflictos armados entre los reyes de Francia e Inglaterra durante 116 años, originado por varias razones, entre las principales conflictos entre dinastías sucesorias entre Los Plantagenet de Inglaterra y los Valois de Francia todos reclamando sobre quién controlaría las enormes posesiones que los monarcas ingleses tenían en territorios franceses desde 1154 y cuyos territorios interesaban tanto económica como políticamente.Tuvo implicaciones internacionales, con la participación de Castilla. Finalmente y después de innumerables transformaciones y conflictos, se saldó con una victoria francesa y la retirada inglesa del continente (territorios franceses del norte) con la excepción de Calais, que permanecerá en manos inglesas hasta 1558.
Este conflicto viene a demostrar distintos fenómenos propios del período de consolidación de los estados monárquicos de países de Europa occidental como Francia e Inglaterra. “el aumento de la actividad y responsabilidades militares fue una característica general de la génesis de los estados modernos que requirieron de nuevas fuentes de reclutamiento, prestaciones militares y fiscales…” Este es considerado como el primer gran conflicto geopolítico entre reinos cristianos de occidente y que sus consecuencias permiten entender las profundas transformaciones políticas, económicas y sociales de
Pero este conflicto no solo puede ser entendido dentro de la lógica económica, política o militar que la origina, sino que como se nombraba anteriormente la guerra refleja la propia realidad del momento. Hay que comprenderla dentro de otros trasfondos como el contexto de crisis social y religiosa del occidente medieval. La iglesia había perdido control de los distintos reinos y su influencia en la política era minima por lo que prohibir o detener los conflictos era casi imposible. Ya no era la iglesia quien decidía por la población cristiana sino que los reyes de cada territorio. El epílogo de aquellos acontecimientos ha de situarse en la crisis general de los años 1377 y 1382, cuando comienza el cisma pontificio y proliferan las revueltas sociales.
“En una Europa desequilibrada por la desaparición de la preponderancia política, resulta en cierto modo un centro de atracción”, donde la guerra es legitimada, ahora por las propias monarquías mas consolidadas.
Ahora la denominada guerra justa no era solo contra los extranjeros de otra cultura, sino que un conflicto de frontera dentro de la misma población cristiana. La sociedad vivía atormentada por el hambre y la muerte causada por las pestes y en general las malas condiciones de vida denominada la gran crisis de la baja edad media que hicieron que las monarquías feudales buscaran el pretexto de encontrar un “enemigo extranjero” tan común dentro de las estrategias militares para persuadir a la población para combatir, y además para seguir tendiendo el control de un pueblo que estaba disgustado por la crisis que afectaba al período. Pero la principal causa puede atribuírsela a un destacado nacionalismo y sentido de pertenecía a una nación durante la consolidación de las monarquías feudales que hicieron alejarse definitivamente la idea de construir un macro imperio cristiano.
Construir ese concepto de frontera no solo territorial sino que étnica y cultura, volverse a objetivos comunes y recrear una identidad en común, crear símbolos e historia y rechazar al extranjero por no compartir su mismo pensar. También adoptar un sentido de superioridad sobre otro territorio, demostrarse más fuerte y poderoso que otro, similar al ideal tan característico de la caballería, pero que ahora se refleja en los reyes y príncipes de estados. “…La guerra de los Cien Años aparece como una guerra inútil, en el sentido que no la provocó ninguna necesidad vital. Verdaderamente es menester no ver en ella que una guerra de honor.”
Entonces hay que reiterar que la guerra es un concepto construido por las personas ya que estos no lucharían por su nación solo por dinero o por obligación si es que no sintieran la necesidad de defender una ideología verdadera que lo integre a una comunidad y que luego se materializa en la violencia y la lucha física, que se legitima por esa idea de combatir por una “guerra justa” como fue concebida por ambas potencias Europeas y que mueve a grandes masas de personas para luchar por esa causa.
Conclusión.
El rol de la guerra en la historia de
La guerra medieval no es estática sino que se transforma a medida que la propia sociedad cambia, tal como la propia evolución del ser humano. Para los siglos XI al XV la guerra podría haber sido caracterizada, primeramente dentro del ámbito feudal donde está fuertemente marcada por el discurso de la iglesia, que por una parte la restringe, pero también la justifica, si es que el fin es expandir y consolidar la fe cristiana. Su máxima expresión como un el gran conflicto geopolítico del periodo es simbolizada en las cruzadas que representa, ese interés colectivo por luchar por una causa justa. Por otra parte la guerra está idealizada mediante los caballeros que la consideran como parte de su propia vida, que la viven y disfrutan como algo natural de su existencia y que personifican a esa nobleza llena de simbolismo y mitos respecto a su posición dentro del sistema feudal. Encarnaba una figura protectora de la sociedad por eso su relevancia en el feudalismo es importante pero con la consolidación de las monarquías feudales su influencia fue reemplazada por los ejércitos a cargo de un gobierno central. Y Esa es la segunda evolución que viene determinada por la crisis del bajo medioevo que cambia la estructura de la guerra que fue asumida en forma colectiva, muy nacionalista, pero ahora no justificada dentro de concepciones religiosas ya que las luchas eran de poder sobre territorios, como es vista en la guerra de los cien años que es producto de las malas condiciones de Europa que termina por enfrentar a dos reinos en vías de consolidación de sus territorios.
Por lo tanto la guerra debe ser entendida como una construcción primeramente mental que repercute a toda una sociedad, es una ideología que se expande en forma colectiva. Es cimentar esa “frontera” del otro y validar una posición como verdadera, que si no encuentra una respuesta satisfactoria es enfrentada. La guerra es algo social, la edad media es su más fiel representante. Es levantar héroes, para engrandecer tu propia nación y llevarla a destruir otra considerada como enemiga. La guerra se percibe y se siente en la vida también en la actualidad y los métodos usados hace tanto años, se siguen reiterando, o sino como se explica que la guerra siga presente en la actualidad. Pareciera que es una forma inevitable de solucionar rencillas sin remedio, es la forma de demostrar superioridad frente a los demás, tal como una vez lo hicieron esos caballeros o esos príncipes del occidente medieval.
Consignación de bibliografía.
Textos consultados.
Ø Leshan, L.
Ø Tzu, S. El arte de la guerra. Fundamentos. España 1994.
Ø Augenti, A. (2002). El oficio de la guerra.
Ø Huizinga, J. (1984).El otoño de
Ø Perroy, E. (1961).Edad Media. Historia General de las Civilizaciones. (Vol. III). Barcelona: Destino.
Ø Ladero, M. (1987). Historia universal. En Edad Media (Vol. II). Barcelona: Vicens- Vives.
Ø Durant, W. (1956). La edad de la fe. Buenos Aires: Sudamericana.
Ø Pirenne, H. (1956) Historia de Europa; Desde las invasiones hasta el siglo XVI. México-Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica.
Pagina Web consultada.
Ø García, F. (2003) Edad media: Guerra e ideología: justificaciones jurídicas y religiosas. (en línea), consultado el día 14 de Mayo de 2009 de Google Books; http://books.google.cl/books?id=JNOGpCVnXzsC&dq=guerra+en+la+edad+media&source=gbs_summary_s&cad=0.





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